La noche del 5 de enero es la más difícil de la Navidad para irse a dormir: los nervios no dejan cerrar los ojos. Un cuento tranquilo ayuda a bajar revoluciones y, de paso, alarga la magia. Aquí tienes tres cuentos de Reyes Magos cortos y originales, para leer en dos o tres minutos cada uno.
1. El camello que no quería caminar
Arena era el camello más joven de la caravana de Baltasar, y también el más perezoso. A mitad del desierto se sentó en una duna y no quiso dar ni un paso más.
—Estoy cansado —protestó—. Y además, ¿para qué tanta prisa?
Baltasar se sentó a su lado y sacó del saco una carta arrugada. Era de un niño que había escrito: «Este año no pido nada para mí. Solo que mi hermana pequeña vea a los Reyes alguna vez».
Arena se levantó de un salto. Caminó toda la noche sin parar, más rápido que nunca. Y al amanecer, una niña pequeña asomada a la ventana vio pasar por la calle a un camello que le guiñaba un ojo.
2. El paje despistado
Tomás era el paje encargado de apuntar qué regalo iba en cada casa. Pero aquella noche se le cayó la libreta en un charco y todos los nombres se borraron.
—¿Y ahora cómo sabremos qué es de quién? —se lamentó.
Melchor sonrió: —Fácil. Busca los zapatos.
Y así fue. En cada casa, junto a la ventana, había zapatos de todos los tamaños: botas de agua, zapatillas con luces, unas sandalias de bebé, unos zapatos grandes de abuelo. Al lado de cada par, Tomás dejó un regalo. No se equivocó ni una vez. Desde entonces, ningún niño se olvida de dejar sus zapatos la noche de Reyes. Por si el paje vuelve a ser despistado.
3. La estrella que se quedó dormida
La estrella que guía a los Reyes tiene un trabajo muy importante. Pero un año, después de brillar durante días, se quedó dormida justo la noche del 5 de enero.
Los Reyes miraron al cielo: todo estaba oscuro. Entonces, en una casa, un niño encendió su linterna para buscar a los Reyes por la ventana. En la casa de al lado, una niña le imitó. Y luego otra, y otra más. En pocos minutos, el pueblo entero era un camino de lucecitas que llegaba hasta la última casa.
Gaspar se rió: —Este año nos guían los niños. Y la estrella, cuando se despertó, brilló más que nunca de pura alegría.
Una tradición para la noche de Reyes
- Leed el cuento a oscuras con una linterna, como en el tercer cuento.
- Dejad los zapatos juntos antes de leer, para que el ritual tenga su orden.
- Guardad un cuento solo para esa noche, que se lea cada 5 de enero. Con los años se convierte en parte de la tradición familiar.
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Los Reyes Magos llegan a casaDe 3 a 5 años · 29,95 €Personalízalo →
El camino de la estrellaDe 3 a 5 años · 29,95 €Personalízalo →
Mis primeros ReyesDe 0 a 2 años · 29,95 €Personalízalo →También te pueden gustar nuestros cuentos de Navidad cortos y la guía para escribir la carta a los Reyes Magos.
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